Paisajes energéticos globales

Las infraestructuras son un fenómeno intrínsecamente humano y cultural, que han sido desarrolladas por miles de años, para soportar civilizaciones de muchas escalas y niveles tecnológicos. Paisajes Energéticos Globales es un proyecto sobre las nuevas capacidades y responsabilidades de la lógica humana para intervenir en los recursos del planeta en este nuevo siglo.

Es un estudio interdisciplinario sobre medio ambiente, territorio, economía e impacto social de nuevas infraestructuras que pretenden aprovechar los recursos del planeta; explorando los niveles de apropiación de los inmersos recursos naturales de los llamados “Jardines Globales”, opuestos al crecimiento y a la concentración urbana de ciudades globales híper densas.

Plano y corte del puente, conector continental
Plano: Stefano Romagnoli, Tomas Pont y Juan Cruz Serafini

Hoy en día, alrededor del 97% de la energía generada globalmente proviene de fuentes no renovables, y a pesar que al final de este siglo
se espera que la población mundial aumente considerablemente, recientes avances tecnológicos indican una clara intención por aprovechar los recursos naturales de una manera limpia y eficiente. El mar representa el 71% de la superficie de nuestro planeta y es uno de los grandes potenciales para el desarrollo energético, sin embargo, es una de las áreas menos estudiadas. Esta es la razón por la cual Paisajes Energéticos Globales toma como modelo el desarrollo de energía mareomotriz, en una de las áreas con mayor rango de marea del mundo, el Estuario de Rio Gallegos, ubicado en la Patagonia. El aislamiento de la laguna permite la erradicación de cualquier impacto ambiental en las costas, en la migración marina y en el sistema ecológico. Nuestro proyecto propone entender el paisaje y su soporte operativo de sistemas y conexiones que permiten la existencia humana, de la misma manera que ocurre con las infraestructuras que dan vida a nuestras ciudades. En la era de la megalópolis, del consumo continuo y estado industrial, las infraestructuras asumen un nuevo grado de visibilidad y complejidad, siendo responsables de conectar al humano con esferas ambientales.
Es a través de este entendimiento, que planteamos trascender la apropiación actual de las tipologías infraestructurales, para desarrollar una propuesta que utilice el paisaje como territorio operativo. Consecuentemente, esta nueva infraestructura acuática es el resultado de múltiples estudios sobre la lógica natural del estuario, incluyendo sus reservas naturales, ecología y vitalidad.

La estrategia más fuerte fue la de introducir mínimos componentes en un proyecto de escala territorial, formando una red que permite la domesticación de esta nueva infraestructura.

Para acceder al rompeolas, se propone un puente que conecta el continente con el mar abierto. Ahora es la transición entre el continente y la infraestructura del agua. Curiosamente, el puente está situado en la ruta más reconocida de Argentina. Con dimensiones mínimas, esta vía vehicular y peatonal representa el acceso al sistema de rompeolas.

Parque lineal
Render: Stefano Romagnoli, Tomas Pont y Juan Cruz Serafini

 

Este proyecto a escala regional fue diseñado como un parque lineal de 12 km, en donde planteamos 6 componentes diferentes a lo largo del parque: un observatorio de aves, una piscina dinámica, una zona de refugio, un conector ecológico, un mirador y un doble pasillo; los cuales se articulan directamente con los recursos del paisaje patagónico.

Piscina dinámica
Render: Stefano Romagnoli, Tomas Pont y Juan Cruz Serafini



Perspectiva del conector ecológico
Render: Stefano Romagnoli, Tomas Pont y Juan Cruz Serafini

Para no interrumpir el diverso ecosistema marítimo y permitir una conexión libre entre la laguna interior y el océano exterior, se reconfigura el límite del rompeolas en cierto punto para que crucen los animales, creando un conector ecológico.

Corte: Stefano Romagnoli, Tomas Pont y Juan Cruz Serafini
Detalle constructivo del conector ecológico

El doble pasillo se planea como un viaje más estrecho al océano, donde las personas pueden sentir la inmensidad de este territorio líquido. El paisaje se puede apreciar en diferentes niveles, aveces cerca de la marea baja o de la marea alta, que es el recurso local más interesante. En este caso específico, los visitantes pueden apreciar dos actividades diferentes pero vinculadas. Los molinos eólicos y la acuicultura.

Perspectiva del doble pasillo
Render: Stefano Romagnoli, Tomas Pont y Juan Cruz Serafini



Detalle constructivo del doble pasillo
Corte: Stefano Romagnoli, Tomas Pont y Juan Cruz Serafini