El paisaje enseña: hacia territorios de aprendizaje
Conoce El paisaje enseña: hacia territorios de aprendizaje, donde Ana Julia Carvajal habla sobre Territorios de Aprendizaje, un modelo que integra paisaje, salud ambiental y juego. En este esquema, el paisaje se entiende como una parte activa del aprendizaje cotidiano, un sistema vivo del que formamos parte y al mismo tiempo, un refugio climático para las infancias.
Durante mucho tiempo hemos pensado y aceptado la escuela como un edificio más de la ciudad, un conjunto de aulas, pasillos y patios. Un lugar que resuelve la idea de contener en un mismo sitio a un montón de niños y niñas, donde pasan muchas horas de su vida diaria. Sin embargo, la educación nunca ha estado limitada únicamente al aula. Aprendemos también de los lugares que habitamos, de todo lo que observamos, de la sombra de un árbol, de las anécdotas y memorias que nos construyen, de las texturas debajo de nuestros pies e incluso de la forma en que cae y se infiltra el agua. De esta forma, el entorno resulta un tercer maestro.

Bardana- P. Preescolar Juego Libre / Bardana- P. Preschool Free Play
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
El territorio enseña; lo hace a través de la experiencia cotidiana, del movimiento del cuerpo, de la observación de ciclos, del reconocer al otro y al lugar. A pesar de ello, en muchas ciudades los espacios educativos han sido progresivamente desconectados de los sistemas vivos. Un continuo de concreto asfixiante, con patios impermeables y duros; superficies homogéneas, carentes de color, ausentes de vegetación y de suelo vivo. Espacios diseñados más para la durabilidad del concreto y un supuesto fácil mantenimiento que para la experiencia de quienes lo habitan. Esta condición no es menor, los espacios donde crecen niñas y niños moldean su vínculo con el mundo.
El territorio enseña; lo hace a través de la experiencia cotidiana, del movimiento, de la observación, del reconocer al otro y al lugar.

Bardana Patio Preescolar / Bardana Preschool Courtyard
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
Bajo este contexto surge el modelo de Territorios de aprendizaje: un modelo que integra paisaje, salud ambiental y juego, donde el paisaje se convierte en parte activa del aprendizaje cotidiano y refugio climático para las infancias. Es un modelo, donde el suelo, el agua, la vegetación, la biodiversidad y la diversidad de juego funcionan como infraestructuras ecológicas y climáticas, así como herramientas pedagógicas.

Bardana- P. Primaria Vista Aérea / Bardana- P. Aerial View Of The Elementary School
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
Diversos pensadores han señalado que el conocimiento emerge de la relación con el entorno. El antropólogo Tim Ingold describe el aprendizaje como un proceso de educación de la atención: una forma de conocimiento que surge de habitar y percibir activamente el mundo. De manera similar, el educador ambiental David W. Orr ha argumentado que gran parte de la crisis ecológica actual proviene de sistemas educativos que separan el conocimiento del territorio que lo sostiene. La escuela, en este sentido, puede convertirse en un lugar donde esa relación se recupere y se refuerce.

Bardana Vista Huerto Preescolar / Bardana Preschool Garden View
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
Esta posibilidad adquiere mayor relevancia frente a las condiciones ambientales de muchas ciudades. En la Ciudad de México, por ejemplo, la urbanización ha reducido drásticamente la permeabilidad del suelo; se estima que más del 70% de la superficie urbana está sellada por concreto o asfalto. Al mismo tiempo, el fenómeno de isla de calor puede elevar la temperatura entre 3 y 7 grados respecto a zonas menos urbanizadas. En la Ciudad de México, muchas veces no dimensionamos la mala calidad del aire que respiramos, siendo éste uno de los principales efectos dañinos en la salud pública. La American Academy of Pediatrics (AAP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) respaldan que la exposición infantil al aire contaminado tiene consecuencias reales y acumulativas, lo que obliga a repensar las condiciones de los espacios escolares.
Bajo este contexto, transformar los patios escolares puede tener implicaciones que van más allá de su diseño. Un patio puede ser una plancha de concreto que amplifica el calor y resuspende partículas nocivas del aire o bien un pequeño ecosistema capaz de generar sombra, infiltrar agua y albergar diversidad. Un patio escolar posee el potencial de convertirse en un refugio climático y en una red de infraestructura verde dentro de las ciudades.

Bardana Vista Patio Preescolar / Bardana Preschool Courtyard View
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
En una escuela de la Ciudad de México, un patio casi por completo impermeable comenzó a transformarse a partir de la decisión de abrir el suelo. Pusimos en práctica el modelo Territorios de aprendizaje: romper el concreto permitió recuperar áreas de tierra natural, donde se plantaron más de treinta árboles de especies nativas. Con el tiempo, nuevos estratos de vegetación comenzaron a atraer insectos y aves, mientras que las zonas de sombra comenzaron a transformar la experiencia térmica del lugar. El espacio cambió de carácter, trajimos color y nuevas posibilidades de juego en contacto con materiales naturales. Poco a poco el patio se convirtió en un paisaje habitable.

Bardana Anteproyecto – Patios / Bardana Schoolyard Concept Design
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
Sin formar parte explícita del programa escolar, el patio comenzó a enseñar. Mostró cómo crecen las plantas, cómo cambia la sombra a lo largo del día, qué pasa cuando se caen las hojas de los árboles caducos, cómo crece un fruto, cómo se va el agua lentamente por la tierra. Mostró que el paisaje no es algo externo o ajeno a la vida cotidiana, sino un sistema vivo del que formamos parte.

Fotografía izquierda Bardana- P. Prepa gradas / Left photography Bardana- P. High School Bleachers
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
Fotografía derecha Bardana- P. Descanso y naturaleza / Right photography Bardana- P. Nature and Relaxation
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
Tal vez este sea uno de los aprendizajes más urgentes de nuestro tiempo: comprender que el suelo sostiene a las plantas y árboles, que las plantas regulan el clima, que los insectos, las aves y los mamíferos polinizan y dispersan semillas, que el agua circula bajo nuestros pies y recarga la vida; observar y ser parte de los ciclos de la naturaleza, no como un concepto abstracto sino como algo tangible; y reconocer que habitamos redes vivas porque somos seres interdependientes.

Fotografía izquierda Bardana- P. Preescolar changuera y cuevita / Left photography Bardana- P. Monkey Bar and Play Cave
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
Fotografía derecha Bardana- P. Vida y naturaleza en crecimiento / Right photography Bardana- P. Growing Life and Nature
Fotografía/Photography: DCM Studio (Daniela Magni Studio)
Transformar las escuelas en territorios de aprendizaje no es una estrategia pedagógica o ambiental únicamente; es también una forma de volver a situar el conocimiento en el lugar donde siempre ha estado: el territorio.
Empecemos por llamar al patio escolar —el jardín de la escuela— ¿cambiaría nuestra forma de verlo?, podría ser ¿no?
Bardana:
Bardana conecta paisaje, diseño y acción colectiva para activar nuevas formas de relación con la naturaleza. Desde una práctica sensible, situada en el territorio y basada en la colaboración.
Somos un taller interdisciplinario, creativo y experimental. No funcionamos como una oficina convencional de paisaje: somos un espacio que se nutre de la investigación, la exploración, la colaboración y el juego. Aquí, el diseño convive con la ecología, la biología, la pedagogía, la psicología, el arte, la filosofía y la historia para construir proyectos y desarrollar estrategias profundamente vinculadas al territorio.
Fundado por Ana Julia Carvajal en 2025, Bardana es una nueva etapa de su vida dedicada al paisajismo ecológico. Tras más de quince años de trayectoria en la Ciudad de México, Bardana surge con la intención de restaurar el vínculo entre diseño y naturaleza desde el manejo integrado del paisaje, a través de una práctica situada, interdisciplinaria y comprometida con la conservación.



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