Elementos acústicos que evocan la naturaleza

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La naturaleza, en su inmensidad, nos regala día a día sonidos que brindan paz y tranquilidad, como el canto de los pájaros, el viento moviendo las ramas de los árboles, las olas del mar reventando en la orilla de la playa, el agua de lluvia cayendo mientras moja todo lo que encuentra a su paso.

Brotes de agua en estanque
Fotografía: Maria José Icaza

Con el acelerado crecimiento de las ciudades y la vertiginosa urbanización, muchas veces sin una planificación específica, los seres humanos nos hemos dado a la búsqueda de espacios y elementos que nos ayuden a escapar del bullicio de la vida diaria, desde el sonido del claxon de los vehículos, las voces de las personas que nos rodean, el tono de llamadas y mensajes entrantes, hasta el mismo ruido del teclado de la computadora, la llamada contaminación auditiva nos ha hecho conscientes de la importancia de buscar la manera de llevar esos grandes gestos que nos brinda la naturaleza con sus sonidos, a una escala más urbana y residencial.

En esta edición de tendencias, queremos hablar de aquellos elementos que nos ayudan, mediante la creación o aislamiento del sonido, a recrear ambientes de relajación dentro de los espacios donde vivimos, trabajamos y nos desarrollamos. El agua es uno de los componentes naturales, que en contacto con distintos materiales y utilizado en diferentes formas, crea sonidos que nos remontan a lugares apartados y tranquilos. Las fuentes son un claro ejemplo de esta combinación y son cada vez más utilizadas tanto en exteriores como en interiores. De distintos materiales, tamaños y diseños, las fuentes nos permiten reproducir sonidos de cascadas, riachuelos, escorrentías, caídas de lluvia, etc.

Brotes de agua
Fotografía: Maria José Icaza

Dependiendo del espacio que tengamos para implementarlas, podemos conseguirlas prefabricadas, de fibra de vidrio, piedra, madera o dejar volar nuestra imaginación y realizar un diseño original hecho a la medida. De cualquier forma lo más importante es tomar en cuenta las necesidades y el estilo del espacio donde queremos colocarlas.

Otra alternativa a las fuentes son los muros llorones. Estos son recomendados cuando tenemos poco espacio o queremos optimizar algún muro o pared existente de nuestro jardín o del interior de nuestro hogar. Colocados mayormente en muros con caída a una alberca, en algún punto estratégico del patio o en paredes de salas o vestíbulos, el sonido que emite la caída de agua llenará el ambiente de paz y serenidad, invitando al usuario a realmente disfrutar el espacio. Los muros llorones pueden recubrirse de mármol, piedra natural, concreto, entre otros. Si lo que queremos es obtener una mayor sonoridad, podemos implementar algún elemento metálico, una celosía o textura que logre una reverberación superior a la del simple escurrimiento del agua por el muro.

Caída de agua
Fotografía: Maria Orlova – Pexels
Muro llorón
Fotografía: suzukii-xingfu – Pexels

Así como buscamos reproducir los sonidos, muchas veces queremos de igual manera contenerlos o aislar nuestros espacios del ruido exterior. Para esto es conveniente utilizar elementos que nos hagan posible lograr este objetivo y al mismo tiempo nos ayuden a dar un toque diferente y natural. Una buena opción son los muros verdes o jardines verticales, conformados por estructuras arquitectónicas que se recubren con elementos vegetales, generalmente perennes, de distintos follajes y colores, siempre buscando su correcta adaptación a la cantidad de aire, sol o sombra de donde se colocan.

Hoy en día existen empresas que se han dado a la tarea de brindarnos productos ideales para
el aislamiento acústico, que combinan el uso de materiales naturales con el diseño orgánico. Tal es el caso de Epiclay, cuya misión es promover la coexistencia de la vida natural en áreas urbanas.

Azulejo mediterráneo cubierto de musgo
Fotografía: Epiclay

Aprovechando las propiedades físicas del barro para la irrigación de cultivos y con un diseño en módulos de 25 x 25 cms, facilita la colonización de plantas epífitas, como helechos, bromelias, musgos y orquídeas, sobre su superficie, evitando el uso de tierra y conservando la humedad necesaria para la supervivencia de las especies vegetales, dando como resultado muros verdes de bajo mantenimiento y completamente sustentables. Este producto nos ayuda también en la reducción de polvos y contaminantes por su gran capacidad de absorción, como aislante térmico regulando el ambiente en espacios interiores y absorbiendo e impidiendo el paso de ciertas frecuencias sonoras.

Con todo lo anterior nos damos cuenta de que un buen diseño paisajístico, de la mano de una correcta tecnología sustentable, nos permite llevar la naturaleza a la comodidad de nuestras casas, convirtiéndolas en un pequeño oasis en medio del desierto urbano.

Fotografía: Epiclay»> Prototipo
Fotografía: Epiclay

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