Las semillas del pedregal: habitar otro tiempo

Allison Cervantes Ayuso, en Las semillas del pedregal: habitar otro tiempo, nos invita a reflexionar sobre las semillas como una forma de reconectar con los procesos naturales que sostienen la biodiversidad. Las semillas nos recuerdan que la vida nunca desaparece; permanece latente, a la espera del momento adecuado para volver a comenzar.

En una ciudad que avanza deprisa, donde la mirada suele perderse entre pantallas, automóviles, avenidas y horarios estrictos, las semillas nos invitan a habitar otro tiempo. Un tiempo más lento, marcado por las estaciones, la espera y las condiciones precisas para germinar. Encontrarlas requiere caminar sin prisa, detenerse ante lo aparentemente ordinario y aprender a leer las historias que el paisaje resguarda entre rocas, grietas, hojarasca y suelo.

Las semillas nos invitan a habitar otro ritmo: un tiempo más lento, guiado por las estaciones, que nos permite leer las historias que el paisaje resguarda.

Letrina de fauna silvestre entre rocas y grietas: semillas transportadas e ingeridas por animales que han germinado/ Wildlife latrine among rocks and crevices: seeds transported and ingested by animals that have germinated
Fotografía/Photography: Allison Cervantes Ayuso

Con el fin de la temporada de lluvias, comienzan a aparecer señales discretas: frutos secos que permanecen en las ramas, semillas atrapadas entre las rocas y rastros de animales que participan en su dispersión. Son indicios de una vida que se prepara para aguardar, paciente, hasta el regreso del agua.

Fotografía izquierda: Semillas maduras listas para dispersarse y aguardar el regreso de las lluvias/ Left photography: Mature seeds ready to disperse and await the return of the rains
Fotografía derecha: Semillas de Dahlia coccinea, aguardan el viento o el movimiento del entorno para liberarse e iniciar un nuevo ciclo de vida/ Right photography: Seeds of Dahlia coccinea, await the wind or the movement of their surroundings to be released and begin a new life cycle
Fotografía/Photography: Allison Cervantes Ayuso

Es en el pedregal del volcán Xitle, al sur de la Ciudad de México, donde esta experiencia cobra un significado especial. Entre tonos amarillos y ocres, donde la roca volcánica domina la vista y el paisaje parece inmóvil, la vida permanece en espera. Cada flor que coloreó el pedregal durante las lluvias deja una herencia silenciosa: miles de semillas que descansan entre el matorral y las grietas de la lava.

Durante la temporada de secas, las semillas permanecen bajo rocas, hojarasca y suelo, aguardando la lluvia para reiniciar el ciclo de vida/ During the dry season, seeds remain beneath rocks, leaf litter, and soil, awaiting the rain to restart the life cycle
Fotografía/Photography: Allison Cervantes Ayuso

Latentes, aguardan las primeras gotas para despertar. Entonces el volcán reverdece, las rocas se llenan de brotes y el paisaje se transforma nuevamente. Esa es la magia del Xitle: mostrar que la vida nunca desaparece, solo espera el momento adecuado para volver a comenzar.

En ese recorrido, la historia del paisaje comienza a revelarse: las dalias dispersan sus semillas con el viento; las commelinas, tras teñir el pedregal de azules breves, resguardan sus semillas en pequeñas estructuras que protegen su desarrollo; y, en las letrinas de fauna silvestre, las semillas encuentran nuevas oportunidades para germinar, dando inicio a la vida.

Con las lluvias, el pedregal reverdece: brotes y flores emergen, marcando el despertar de las semillas/ With the rains, the pedregal turns green again: shoots and flowers emerge, marking the awakening of the seeds
Fotografía/Photography: Allison Cervantes Ayuso

Observar este ciclo permite comprender que las semillas son mucho más que el inicio de una planta: son memoria, adaptación y futuro. También son una invitación a volver al territorio para caminarlo y conocerlo. En un entorno cada vez más sedentario, recorrer el paisaje para descubrirlas se convierte en una forma de reconectar con los procesos naturales que sostienen la biodiversidad y de reconocer que la conservación comienza por aprender a mirar.

Las semillas son mucho más que el inicio de una planta: son memoria, adaptación y futuro.

Dahlia coccinea en flor durante la temporada de lluvias en el pedregal del Xitle/ Dahlia coccinea in bloom during the rainy season in the Xitle pedregal
Fotografía/Photography: Allison Cervantes Ayuso

Las semillas del pedregal no solo esperan la lluvia para germinar; también esperan observadores dispuestos a caminar el territorio y descubrir las historias que guardan.

Encontrar una semilla es descubrir una de las historias que el paisaje guarda en silencio/ To find a seed is to discover one of the stories that the landscape keeps in silence
Fotografía/Photography: Allison Cervantes Ayuso

Semblanza del autor: 

Allison Cervantes Ayuso es arquitecta paisajista y geógrafa en formación. Trabaja en la Secretaría del Medio Ambiente, contribuye a la gestión y conservación de Áreas Naturales Protegidas y al reconocimiento del geobiopatrimonio.