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Mayakobá, desarrollo sostenible

“Un paisaje lagunar como desarrollo sostenible”, Un proyecto del arquitecto paisajista Mario Lazo. 

Mayakobá es un Desarrollo Turístico Integral de 700 ha: 400 ha en zona de selva y 300 ha en la parcela con frente de mar. Se ubica a 40 km al sur de Cancún y a 8 km al norte de Playa del Carmen.

El borde de Tierra presenta una franja de 30 km de largo de una colonia de Mangles de anchos variables (entre 100 y 2,000 m), y en su borde de mar existe una franja de arena o playa de anchura variable (de 20 a 60 m). 

Mayakobá ha sido el crisol de nuestro hacer en Unidad Diseño.

Para iniciar el proyecto, visitamos el sitio, intuimos buenas posibilidades para su desarrollo y fue patente la disposición de la empresa para respetar a cabalidad el plan de ordenamiento territorial.

Las cualidades físicas y sensoriales de las diferentes zonas del predio, su topografía, flora, fauna y sus condiciones hidrológicas fueron el punto de partida de nuestras primeras aproximaciones conceptuales.

Conceptual de paisaje, elaborado por UNIDAD DISEÑO. Ilustración: Mario Lazo

“El lujo” del desarrollo sería la propia naturaleza, así como el reto de conservarla, enriquecerla y propiciar los espacios ambientales para la creación de lugares habitables. 

Las visitas y vivencias en el sitio con todas sus cualidades sensoriales, playas, cielos, vegetación, cenotes, fauna, nubes, lluvias, brillos, sombras, luces, materiales, aromas y texturas nos dejaron claro que “El lujo” del desarrollo sería la propia naturaleza, así como el reto de conservarla, enriquecerla y propiciar los espacios ambientales para la creación de lugares habitables.

Vista aérea de Mayakobá, por UNIDAD DISEÑO.

Con la premisa de hacer del medio ambiente el “lujo” del desarrollo, los análisis iniciales mostraron la necesidad de extender la calidad ambiental del borde de mar, tan buscado por los desarrolladores turísticos, a toda la parcela.

Otra condicionante ambiental de suma importancia era preservar la duna y las 80 ha de manglar.

El esquema de diseño planteado consistió en respetar en su totalidad la playa y los arrecifes coralinos, preservar la duna y el mangle en casi su totalidad, así como crear un sistema lagunar que sirviera como conector entre las diversas zonas del predio.

Los canales en el mangle y las áreas de las mesas del campo de golf permitieron extender, en casi siete kilómetros, la calidad ambiental del frente de agua. Con la autorización por la SEMARNAT, tanto la empresa promotora como nosotros, habíamos firmado un compromiso ambiental que exigiría una nueva actitud para la realización de las obras.

 

Plano: Mario Lazo

Si bien los estudios de caracterización ambiental nos mostraron las zonas y tipología de especies, nos habíamos propuesto el respeto de los árboles importantes sin tener su localización puntual. Fue sólo al inicio de los trazos preliminares en campo que pudimos tener su ubicación exacta, lo que se traduciría en ajustes a nuestros planos ejecutivos.

De igual forma la vegetación, y otros factores físicos del terreno, como cavernas, rocas, pequeños veneros, o incluso los sitios de anidación de fauna, fueron motivo para ajustar los trazos y adecuar el proyecto a la naturaleza del sitio.

Desarrollo ejecutivo de paisaje, por UNIDAD DISEÑO Plano: Mario Lazo

Los estudios de topografía, geología e hidrología previos nos habían mostrado la posibilidad de crear, abrir, y esculpir un sistema lagunar que, a la vez de ofrecer los cuerpos de agua, tan solicitados por los operadores turísticos, nos sirviera para establecer la conectividad entre los seis hoteles que se edificarían.

De igual forma, dichos cuerpos hidrológicos nos permitieron hacer posible el acceso a la playa a través del mangle, mejorando las condicionantes de ventilación y de asoleamiento.

Alzados del Club de Playa Mayakobá por Mario Lazo.

A diez años de su terminación, el sistema lagunar parece que siempre ha formado parte del sitio, pues el uso exclusivo de vegetación endógena ofrece un ambiente totalmente natural, en donde el tiempo, la climatología y el diseño se han abrazado.

El sistema lagunar “Mayakobá” permitió dar la misma calidad estética y sensorial a todos los hoteles, así como posibilitó el uso de las 264 ha en forma integral y ha propiciado una mejoría notable en el desarrollo de la colonia del mangle, su fauna y micro ecosistemas.

Club de playa Fotografía: Michael Calderwood.

La calidad del agua y su circulación también se preserva, conservando así el arrastre natural de los nutrientes al arrecife coralino costero del Canal de Yucatán.

Estas lagunas se han convertido en una estación de reposo de un sinnúmero de aves migratorias, cuya visita estacional agrega una variante de vivencias estimulantes.

Sistema de canales. Fotografía: Michael Calderwood.
Cuerpo de agua.
Fotografía: Michael Calderwood.

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