Oasis urbano: Parque de la Ciencia La Paz
Conoce “Oasis urbano: Parque de la Ciencia La Paz” de Megumi Andrade. Este proyecto de arquitectura del paisaje reinterpreta la geometría del ADN para diseñar un área recreativa que transforma la periferia metropolitana en un espacio de encuentro y de identidad.
Un oasis urbano no es únicamente un espacio verde; es una pausa dentro de la ciudad, un lugar donde la vida cotidiana encuentra respiro. Bajo esta idea se concibió el Parque de la Ciencia La Paz, diseñado y construido entre 2022 y 2023 para el Estado de México, en colaboración con la constructora ESCARPIO.
Ubicado al oriente de la Ciudad de México, en el municipio de La Paz —zona de alta densidad poblacional y marcada escasez de áreas verdes—, el proyecto formó parte del programa estatal de rehabilitación y creación de Parques de la Ciencia. Su concepto rector fue el ADN, con un enfoque dirigido principalmente a la infancia. A partir de ello, se integraron sistemas de juego, pista de go-karts, tirolesas, fuentes interactivas, áreas de usos múltiples y espacios comerciales.
Un oasis urbano no se define sólo por su vegetación, sino por su capacidad de generar permanencia, encuentro y apropiación.
El polígono colinda con una cañada natural, condición que permitió incorporar un ecosendero construido con materiales locales y con una extensión cercana a los 2 km. Incluso durante la obra, el sendero comenzó a ser apropiado por los vecinos para correr, caminar y pasear a sus perros, anticipando la vocación comunitaria del parque.

Planta de conjunto/Site plan
Ilustración/Illustration: Megumi Andrade Hashimoto

Ecosenderos en la cañada colindante/Eco-trails in the adjacent canyon
Fotografía/Photography: Megumi Andrade Hashimoto
El terreno presentaba una topografía accidentada, con pendientes superiores al 12 por ciento, además de una presencia significativa de eucaliptos y pirules. Lejos de considerarlos un obstáculo, estos elementos se asumieron como detonantes del proyecto. En lugar de regularizar completamente el terreno y eliminar la vegetación existente, se optó por conservar los árboles de mayor talla, integrándolos como nodos espaciales desde los cuales se articularon plataformas y recorridos que generan secuencias cambiantes. La diferencia de niveles se resolvió mediante escalinatas y rampas estratégicamente distribuidas, garantizando la accesibilidad universal y permitiendo que el parque se pueda recorrer integralmente, sin barreras.

Árboles existentes y nuevos/Existing and new trees
Fotografía/Photography: Megumi Andrade Hashimoto
El concepto del ADN fue reinterpretado formalmente. Las geometrías pentagonales y hexagonales presentes en su estructura molecular se trasladaron al diseño de pérgolas, pavimentos, fuentes y elementos lúdicos. Las pérgolas —resueltas en estas mismas geometrías— no solo materializan el concepto, sino que cumplen una función ambiental estratégica: proporcionar sombra en las zonas de mayor permanencia, especialmente en las áreas destinadas a comida y convivencia familiar. En un contexto de asoleamiento intenso, estas estructuras resultan fundamentales para garantizar el confort térmico.

Juego de ADN/DNA play structure
Fotografía/Photography: Megumi Andrade Hashimoto
En una superficie de una hectárea se concentró una amplia variedad de actividades para distintas edades. Se integraron una pista de go-karts de casi 700 metros, dos tirolesas infantiles y un tobogán de gran formato. Configurando un parque poco convencional dentro del sistema de espacios públicos locales.

Pista de go-karts/Go-kart track
Fotografía/Photography: Megumi Andrade Hashimoto

Tirolesa infantil/Children’s zip line
Fotografía/Photography: Megumi Andrade Hashimoto
Aunque el proyecto cuenta con áreas verdes puntuales, su vocación principal es lúdica. Por ello se generaron amplias zonas de estancia mediante rodetes perimetrales alrededor de los árboles existentes, aprovechando su sombra natural. En las áreas sin cobertura arbórea se instalaron velarias para reforzar las condiciones de habitabilidad.
Dentro del programa arquitectónico se incluyó un foro al aire libre, ubicado al centro del conjunto, con una pérgola hexagonal. Las gradas fueron concebidas como espacios de uso cotidiano, más allá de los eventos formales.

Foro al aire libre/Outdoor forum
Fotografía/Photography: Megumi Andrade Hashimoto
En las periferias metropolitanas, donde la expansión urbana suele anteceder a la infraestructura verde, cada intervención en el espacio público adquiere un valor particular. Un oasis urbano no se define sólo por su vegetación, sino también por su capacidad de generar permanencia, encuentro y apropiación.
El Parque de la Ciencia La Paz se inserta en este contexto como una pieza que busca equilibrar densidad y espacio colectivo, ofreciendo a la comunidad un lugar de sombra, juego y convivencia dentro de un territorio con limitadas áreas verdes.

Fuentes danzantes/Dancing fountains
Fotografía/Photography: Megumi Andrade Hashimoto



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