Oasis urbano: Paisaje universitario como infraestructura de bienestar

En Oasis urbano: paisaje universitario como infraestructura de bienestar, descubre cómo el campus de la Ibero se transforma en una infraestructura viva que fusiona arquitectura y paisaje para crear confort. A través de un diseño resiliente y participativo, este proyecto de WW+P invita a redescubrir el paisaje como refugio y comunidad. 

En el contexto de una ciudad densa y acelerada como la Ciudad de México, los campus universitarios representan una oportunidad estratégica para construir oasis urbanos: espacios verdes que generan pausa, bienestar y reconexión con la naturaleza dentro de la vida universitaria. La intervención de áreas verdes del Campus Santa Fe de la Universidad Iberoamericana, desarrollada por WW+P, parte de esta premisa: transformar el paisaje universitario en una infraestructura ecológica que articule comunidad, bienestar y espacios vivos.

La intervención activa aproximadamente 3.9 ha de áreas verdes del campus a través de un “hilo conductor” que conecta plazas, jardines, corredores y plazoletas en una secuencia coherente, legible y accesible.

Reconocemos que la arquitectura del Campus de la Ibero se distingue por un lenguaje contemporáneo y monumental, construido a partir de volúmenes precisos, geometrías claras y el uso del tabique rojo como sello identitario que unifica y caracteriza todo el conjunto. A partir de esta lectura, nuestra propuesta de espacios abiertos busca integrarse de manera respetuosa y natural a ese carácter, reforzando la continuidad entre interior y exterior, activando áreas remanentes y generando áreas verdes, estancias y recorridos que acompañen la vida universitaria.

Así, el paisaje no sólo articula el espacio y dialoga con los edificios que lo rodean, sino que fortalece la identidad institucional y el sentido de pertenencia, incorporando también elementos de señalética y mobiliario que prolongan y consolidan este lenguaje.

No se trata únicamente de incorporar vegetación, sino de diseñar sistemas capaces de regenerar vínculos: entre personas, entre arquitectura y territorio, entre sociedad y naturaleza.

Escalinatas de la cafetería “El Cubo” remodeladas/Renovated stairways at ‘El Cubo’ cafetería
Fotografía/Photography: Ana Morodo

El diseño parte de tres tipologías de espacios abiertos que buscan generar permanencia: paisajes de activación, contemplación y aprendizaje. Cada zona responde a una o varias de estas categorías según su identidad y carácter específico. Plazas activas, jardines de reflexión, huertos experimentales, aulas abiertas y senderos didácticos conforman un sistema que promueve diversas formas de apropiación.

Bancas nuevas colocadas en corredores/New benches installed in corridors
Fotografía/Photography: Ana Morodo

Nueva paleta vegetal de corredores/New plant palette for hallways
Fotografía/Photography: Ana Morodo

La intervención no solo responde a una lógica formal, sino también a una visión ambiental que guía su diseño. Este oasis urbano se entiende como un sistema vivo. La estrategia paisajística se basa en principios de resiliencia ecológica: la selección de especies nativas, de bajo mantenimiento y adaptadas a ecosistemas de bosque templado y a zonas áridas que favorecen la biodiversidad.

También, la reducción del consumo hídrico, restauración del suelo y creación de microhábitats. Se incorporaron jardines de lluvia, zonas de infiltración y superficies permeables que permiten al campus funcionar como una esponja urbana, captando y gestionando el agua pluvial.

Corredor afuera del edificio de administración/Corridor outside the Administration Building
Fotografía/Photography: Ana Morodo

La propuesta se desarrolló mediante una metodología participativa que involucró a usuarios clave y equipos técnicos universitarios, integrando arquitectura, paisaje, ingeniería, horticultura y diseño gráfico. Esta colaboración interdisciplinaria permitió traducir los valores institucionales —bienestar, comunidad, justicia social y cuidado del entorno— en decisiones espaciales concretas.

En un momento en donde las ciudades enfrentan crisis climáticas, sociales y de salud mental, la noción de oasis urbano adquiere una dimensión urgente.

No se trata únicamente de incorporar vegetación, sino de diseñar sistemas capaces de regenerar vínculos: entre personas, entre arquitectura y territorio, entre sociedad y naturaleza.

Mobiliario nuevo en corredores/New furniture in hallways
Fotografía/Photography: Ana Morodo

El proyecto de áreas verdes del campus Ibero demuestra que incluso en contextos consolidados, el paisaje puede reconfigurar la experiencia urbana desde lo cotidiano. Al integrar infraestructura ecológica, espacio público y pedagogía ambiental, el campus se transforma en un refugio activo dentro de la metrópoli: un oasis que no aísla, sino que conecta.

Mobiliario nuevo en corredores/New furniture in hallways
Fotografía/Photography: Ana Morodo