CASABLANCA

Por tratarse de una propiedad protegida por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el primer recurso de renovación que pensamos fue vestir la fachada con plantas, por lo que comenzamos a documentarnos sobre el tema. El impulso inicial fue otorgarle vida y engalanarla con áreas verdes.

Queríamos embellecer las fachadas con recursos naturales y de manera accesible, por lo que partimos de afuera hacia adentro, provocando básicamente un proyecto de exteriorismo.

CasaBlanca
Fotografía: Cesar Bejar

La construcción de Le CasaBlanca data de 1900 y está inspirada en un estilo morisco. Se ubica en la colonia Americana, de la ciudad de Guadalajara.

El patio central, de 61.60 m2, esta ubicado en la parte trasera de la propiedad, y éste era originalmente el centro de la convivencia de la familia que la habitó.

En la concepción del proyecto, surgió la visión de que la misma naturaleza recobraba su propio territorio.

De ahí que, para su restauración arquitectónica, se pensara en una propuesta de incorporación de áreas verdes para que se convirtieran en el corazón del inmueble.

Ahí, encontramos monumentos erigidos por los humanos de la antigüedad, que ahora se encuentran en ruinas, y plantas que se han apropiando del lugar.

Angkor Wat es el claro ejemplo de la propuesta visual que queríamos retomar.

Patio Central
Fotografía: Cesar Bejar

El gran reto fue asignar a cada espacio un carácter diferente que nos contara un poco de su pasado.

Al crear el concepto, imaginamos que alguna vez fue el hogar de un gran Tule (Taxodium mucronatum), uno de los árboles más importantes de México por su significado místico y por el sostenimiento del ecosistema.

Maniobrado por las técnicas del ser humano de una forma estética fue como logramos a través de pinceladas verdes en todas las áreas, este propósito.

Ahora, el árbol recobraba los rincones que le pertenecían. En el centro de la terraza se incluyó un comedor que consta de una mesa a base de madera sólida recuperada de una puerta, y que hace juego con unas sillas de herrería, que fueron el resultado de la reinterpretación de los modelos clásicos de John Risley.

Con el propósito de que los visitantes pudieran relajarse en medio de un jardín mágico y lúdico.

Sillas de herrería, reinterpretación de los modelos clásicos de John Risley
Fotografía: Clement Chevelt

La intención del muro verde que colocamos en la fachada principal es crear un remate visual que, desde la entrada a la propiedad, pueda generar asombro.

Cuenta con una dimensión de 4.98 metros de ancho por 3.04 metros de alto.

Para este diseño se le dio continuidad a la inspiración del árbol del Tule, que le dio vida al proyecto de la casa, donde se puede observar de forma abstracta una «T», que hace alusión al tronco y las ramas del árbol.

Muro verde en fachada
Fotografía: Eduardo Santana

En este muro incluimos helecho boston (Nephrolepis exaltata), helecho Peine (Nephrolepis cordifolia), Aralia L., Callisia fragrans y garra de león (Bomarea ovallei), que son plantas que aportan una apariencia abundante y que no requieren de la intervención para su crecimiento.

Permitiendo que la naturaleza misma tomara libremente su curso, siguiendo con el concepto original planteado para el desarrollo de la intervención, evitando los trazos lineales y que la obra se convierta en un proyecto estructurado.

Detalle fachada
Fotografía: Cesar Bejar

Esta zona cuenta con un sistema de irrigación automática para facilitar el mantenimiento del jardín.

El proceso tardó mes y medio en concluirse. Desde que se concibió, hasta la creación y la implementación de todos los detalles técnicos.

Para la realización del proyecto, se incluyeron especialistas en el campo para poder desarrollar la idea original.

En el patio central, la intención fue crear una biosfera natural donde toda clase de aves de la región, sobretodo colibríes y mariposas, visiten y se sientan acobijados en este lugar.

Se incluyeron árboles como la especie Duranta erecta L., a la que se le dejó crecer de forma orgánica, con las que formaron setos y a la vez provieran de alimento a las especies.

La idea es que la vegetación y el follaje cumplieran con sus propósitos para la fauna del territorio.

Nuestra intención era crear un escenario orgánico y natural, desbordando texturas, sin que se vea lineal y lograr representar cómo crecen las plantas donde no es tocado por el hombre.

Patio Central
Fotografía: Clement Chevelt

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