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Un viaje que marca tu corazón

Llegué a Nairobi, una ciudad muy agitada con mucho movimiento, demasiado tráfico, muy desordenada y gente chocando una con otra.

Al día siguiente nos dirigimos a la Reserva Natural Masai Mara; visitar un safari ha estado en mi lista de deseos desde que tenia 7 años de edad, se pueden imaginar lo feliz que estaba cuando me asignaron tomar fotografías de animales salvajes por tres días.

Después de viajar por 6 horas en un camino de tierra llena de baches, empecé a notar que el paisaje era muy árido con un cielo azul despejado; era verano.

Justo antes de entrar a la reserva vimos a una jirafa corriendo, fue uno de los momento más maravillosos de mi vida, en donde todo desaparece por un segundo y la naturaleza empodera la percepción humana.

Elefantes caminando libremente
Fotografía: Sara Melotti

Ver a los animales en su habitat, ocupándose de sus propios asuntos, simplemente pasando el día; no lo sé, pone las cosas en perspectiva, te hace comprender que hay cosas más allá que la vida en una caja a la cuál estamos acostumbrados.

Manejamos lentamente a través de la reserva, la luz era dorada y se podía ver la luna. Vimos elefantes, jirafas, leones, cachorros de leones, hasta vimos un rinoceronte; que por cierto trato de atacar el vehículo. Era época de la migración de los ñus, se movían juntos a través del paisaje, a través del río, simplemente hermoso.

Luna en plena luz del día
Fotografía: Sara Melotti

Pasamos la noche acampando en el parque, me senté afuera para poder mirar las estrellas; el silencio y la luz de la luna eran las únicas cosas alrededor. No pudimos ver las villas Masai pero vimos un par de Masais pasando el rato cerca del campamento. Escuché que en Kenia, esta cultura es cazadora de leones pero en este momento los están protegiendo y manteniéndolos vivos, ya que son una de las principales fuentes de turismo. Me pareció bastante interesante.

La experiencia de visitar esta reserva natural fue mucho mejor de lo que esperaba, debido al factor de la perspectiva.

Cuando ves a un animal salvaje por primera vez, cuando están corriendo libres en su habitat; te mueve algo dentro del corazón, te hace ver el cuadro más grande, ves el mundo como un todo, todo se vuelve uno.

Migración de los ñus
Fotografía: Sara Melotti

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