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Hacienda Tamchen: La Importancia del Agua en el Diseño

Proyecto ubicado en Samahil, Yucatán. Desarrollo por cinco arquitectos: Mario Peniche, Alejandro Vales, Augusto Quijano, Javier Muñoz y Jorge Carlos Zoreda.

Hacienda Tamchen forma parte de un grupo de cinco haciendas con características similares, cuatro de ellas están ubicadas en el estado de Yucatán y una en el estado de Campeche.

Pensamos que deberían tener algunos elementos que les dieran una identidad de marca, a fin de que se identificaran como un conjunto diferente a las otras intervenciones en haciendas llevadas a cabo por el mismo grupo de inversionistas.

Con este fin, planteamos las siguientes constantes arquitectónicas y paisajísticas: primero, conservar la ruina en el estado en que se encontrara y consolidar las partes que estuvieran en peligro de colapso; segundo, hacer las intervenciones para su buen funcionamiento, con arquitectura contemporánea; tercero, redefinir el paisaje utilizando la estructura espacial pre-existente; y finalmente, convertir los lugares en un bálsamo para las condiciones climáticas y de orografía, características de la Península de Yucatán, las cuales se describen a continuación.

Antigua casa de máquinas y la chimenea, ambas originales de la hacienda, ahora son la suite principal de la hacienda.
Fotografía: Barbara Woodworth

Esta es una gran laja plana, sin montañas ni ríos superficiales. Pero contradictoriamente a esto, está rodeada de agua por su condición de península y por el subsuelo corre una enorme cantidad de ríos subterráneos que alimentan a un gran número de cenotes.

La vegetación es baja y el clima es cálido subhúmedo con temperaturas promedio de 28° C, alcanzando en primavera y verano hasta 40° C .

Las haciendas, a principios del siglo XIX, que es cuando tuvo su mayor auge el henequén (conocido también como el “oro verde”), tenían varios espacios muy definidos que se usaban en el proceso productivo de la fibra llamada soskil: la casa principal, el cuarto de máquinas, la chimenea, el área de secado de la fibra, y en muchas ocasiones, un huerto para consumo propio.

El agua extraída de los pozos conectados al manto freático, que se encuentra a un promedio de ocho metros de profundidad, era almacenada en grandes tanques y aljibes.

Los tanques servían para llevar el agua, usando la fuerza de gravedad, a través de acequias (canales de riego) y así llegar a los diferentes sitios en que se requiriese. Muchas de estas se conservaban en buen estado, por lo que nos sirvieron como elementos de definición y de referencia para los proyectos.

Jacuzzi de la suite principal de la hacienda.
Fotografía: Barbara Woodworth

LA INTERVENCIÓN

Todo lo anteriormente descrito, de manera resumida, nos abrió el camino de la utilización del agua como uno de los elementos principales a utilizar en los proyectos, como tema recurrente.

En Tamchen puede percibirse muy fuertemente esta relación con la arquitectura, haciendo que sea la lectura principal del concepto.

En este caso utilizamos el agua no sólo como elemento de consumo o para riego, sino que también fue un acompañante digno de la arquitectura y elemento de conexión con los otros cuatro sitios. Cualquier pretexto nos sirvió para celebrar esta relación agua-paisaje-arquitectura.

Casa principal, cuenta con suite y piscina privada.
Fotografía: Barbara Woodworth

En la casa principal, por cuestiones de funcionamiento de la hacienda cuando estaba en su época de producción, los espacios principales estaban ubicados en la planta alta, y su mismo estado de deterioro nos dio la oportunidad para reorganizar los usos y aprovechar los espacios interiores con techos derruidos como áreas de jardín y hacer un spa con una alberca techada.

El sol en esta zona es tan fuerte que a veces se anhela estar en un espacio protegido, más íntimo, más a la manera de los cenotes semi-abiertos en los que se disfruta esa relación muy especial entre lo interior y el exterior. El tanque, que se alza casi dos metros por encima de la superficie, se utilizó como otra alberca privada con acceso desde la planta alta de la casa principal o “del patrón”.

El patio de secado, ubicado en el centro de las actividades anteriores y actuales, se convirtió en una gran aguada 1 dentro de la cual “flota” un contenedor de agua ligado a los andadores a través de un “muelle-asoleadero” de madera.

Villas independientes con piscinas techadas.
Fotografía: Barbara Woodworth

Las villas se construyeron sobre un gran depósito de agua que tiene una doble función: estanque y alberca techada. Es como si esta nueva construcción flotara sobre el agua, únicamente sostenida por dos columnas, las cuales a la vez definen el uso de cada sección contenida dentro del gran estanque. El efecto de duplicidad logrado hace que el espacio se vea más grande.

El uso del agua en el diseño de las áreas exteriores cobra mayor importancia cuando pensamos en el proceso de vaporización que se logra, ya que el aumentar el grado de humedad en los alrededores ayuda a bajar la temperatura del ambiente. Esto hace que se cree un microclima muy favorable para los elementos vegetales.

La celebración en honor a este elemento, el cual aparentemente no tenemos, pero que ha sido tan vital para el desarrollo de nuestra cultura, es la gran aportación del proyecto.

Reflejo nocturno del casco original de la hacienda.
Fotografía: Barbara Woodworth

Su presencia es la que le da fuerza a los otros espacios. Su cualidad reflejante hace que estos se multipliquen, que los árboles, las construcciones y el cielo envuelvan de alguna manera a los habitantes, que no importe la verticalidad y la horizontalidad.

Que todo se funda en una misma arquitectura. Que la naturaleza cante porque le hemos hecho la gran ofrenda. Que los habitantes pierdan el sentido del tiempo, que lo mismo bailen que mediten. No creo que haya un elemento más complaciente y más reconfortante que el agua. Alrededor de ella se han creado muchas fábulas, en sus reflejos podemos ver pasar el tiempo y los cambios en el clima.

Aquí se puede soñar que algún día pudiera bajar el mismísimo Chaac, dios maya de la lluvia, y darse un baño para constatar que los sacrificios y ofrendas en su honor nos han sensibilizado hacia el elemento más importante para nuestra supervivencia.

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1   Depósitos de agua, más superficiales e indefinidos que los cenotes, hay naturales y artificiales. Los mayas solían construirlos para almacenar agua durante la sequía./ Water deposits, more shallow and undefined than cenotes, some are artificial and some are natural. Mayans used to build them to conserve water during the dry season.

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